Dónde está oh muerte tu aguijón

Mayo 11, 2008

1 Corintios 15:55-57

¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿dónde, oh sepulcro, tu victoria? Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y la potencia del pecado, la ley. Mas a Dios gracias, que nos da la victoria por el Señor nuestro Jesucristo.

Ateos y agnósticos lo deben reconocer: no hay salvación en este mundo. La ética más elevada, la más noble, toda es temporal y, por lo tanto, se derrumba ante la muerte. Por eso entre ateos la muerte es más “respetada” que Dios. Como un hecho palpable, la muerte representa la barrera infranqueable que ningún ser humano ha podido violar. Todos podemos ir de aquí a allá pero nadie lo hace de allá para acá. El más allá no es científicamente comprobable. Lo único comprobable es que el cuerpo humano se deshace, se corrompe; huesos y carne llenos de gusanos, olores nauseabundos, ahí termina la experiencia humana. Y, por lo tanto, ahí terminan las ideas de los más grandes pensadores de la humanidad.

El llanto de la muerte. El llanto que es egoísta. Lloramos porque ya no vamos a ver y sentir. Si vas a morir, ¿por qué llorar? Porque te gusta, porque aparece el egoísmo. En todo el proceso luctuoso hay ego. Yo, yo, yo: los “tanatólogos” tratan de paliar ese yo con el “otro”. Déjalo ir, tú no eres culpable, vive y deja vivir, frases para el yo. Si alguien murió, ¿por qué lo lloras? Lo mismo: soy yo quien ya no lo voy a ver, soy yo el que no va a gozar de esta persona. El egoísmo pulula en el ser humano. El orgullo es el cáncer del alma humana.

Aquí está la peculiaridad del cristiano: debe morir a sí mismo debe creer creer en un ser que ha trascendido la muerte. Las dos cosas a la vez, sin alguna de los dos no puedes llamarte seriamente cristiano. El misterio de la muerte se convierte en una promesa resplandeciente, la promesa de que hay algo después de morir y ese algo es mejor y diferente al hoy. La muerte ha sido vencida por Jesús. Él es el primero de todos. El cristiano sabe que Jesús abrió esa puerta para todos los que han decidido seguirlo. Con la muerte llega la santificación; es decir, la unión eterna con el Padre. Por eso, el cristiano puede decir, con Pablo: “para mí el morir es ganancia y el vivir es Cristo”.

Los dos requisitos:. “El vivir es Cristo”: aquí está la segunda parte del ser cristiano, la gran crítica de los creyentes en el progreso. ¿No que cada uno es el arquitecto de su propio destino? ¿De verdad? El cristiano responde con un enfático no. Ahora el sujeto está supeditado al Ser Supremo. ¿Es debilidad o fortaleza? ¿Qué se necesita tener más: una victoria de la humildad o una derrota del yo? Y en todo caso, ¿qué es más importante? Un orgulloso requiere de valor para renunciar a la guía propia. Ahora ya no vive por asuntos mundanos sino por un asunto superior que algunos llaman cielo. Vive en el planeta Tierra pero piensa en otro plano de la realidad. Caminamos abajo pero vemos hacia arriba. Y esto sólo si hacemos de Jesús nuestro Señor.

Así que el valor del cristiano ante la muerte proviene de esa creencia en que Jesús es el arma que da la victoria ante el aguijón. Creemos que hay algo más allá de los huesos o las cenizas. El Antiguo Testamento tiene toda la razón: polvo somos y en polvo nos convertiremos. Sí: el cuerpo humano, la carne está destinada a volver a la tierra. Pero el Espíritu tiene algo más grande que lo espera cuando se separa del cuerpo: Dios mismo. Así que podemos preguntarnos con Pablo: ¿dónde está tu aguijón?


Los perseguidos por causa de Jesús

Mayo 10, 2008

Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Regocijaos y alegraos; porque vuestro galardón es grande en el cielo; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

Aquí está la parte que muchos quisieran saltarse. La parte comprometedora del mensaje. El círculo se cierra: Jesús es la verdad y por la verdad vale la pena ser insultado y perseguido. Es el compromiso máximo de un seguidor. Un discípulo de Cristo lo seguirá cuando esté en las buenas y, principalmente, en las malas. Los grandes hombres han sido siempre perseguidos, incluso los profetas, personas que “el mundo no merecía”, fueron acerrados por la mitad, apedreados, maldecidos por la sociedad. Jesús mismo padecería la más ignominiosa de todas las muertes imaginables en esa sociedad del siglo I.

Es cierto que estas verdades son universales. Escuchemos al crítico que, con el Eclesiastés dirá, no hay nada nuevo bajo el sol, ya Buda lo había enseñado antes. Quizá. Pero lo que el Maestro está diciendo aquí es una prevención contra los malos entendidos: este es el camino que el Hijo de Dios está trazando y sus seguidores deberán pasarlo les guste o no. Ahí, en obedecer al Señor, se demuestra quién es cristiano de verdad y quién cristiano de teatro. Porque, hasta la bienaventuranza anterior, todo el mundo podría estar de acuerdo. Podríamos crear un programa ético y cultural basado en estas pequeñas sentencias. Está de moda aquello del multiculturalismo, tolerancia, responsabilidad social. Pues bien, el programa del Maestro podría ser planteado por un no creyente y todos aplaudirían. La izquierda diría que ese es el programa histórico de los movimientos progresistas de todas las épocas. La derecha diría que ese es el objetivo final de toda política pública. Secularicemos el sermón de la montaña y seamos felices. Leer el resto de esta entrada »


Los que sufren por la justicia

Mayo 9, 2008

Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia; porque de ellos es el reino de los cielos

La octava bienvanturanza se enfoca en los que padecen la persecusión por causa de la justicia. Los primeros que se nos puede venir a la mente son aquellos caidos en el combate contra los malos; las balas que destrozan el rostro y la vida de quienes procuran la paz en este mindo, la sangre fresca de los que en esta hora han dado su último aliento para vencer a los criminales. Puedes estar pensando en los policías y soldados honestos que mueren por la mano asesina de los sicarios. Pareciera que a nuestra sociedad (¿cristiana?) le gusta la sangre de los inocentes.

Ya mencionamos que la justicia a la que se refiere Jesús no es esa de tipo humano que “da a cada quien lo que se merece”. Ni siquiera es una del tipo “readaptación social” que algunos países ingenuamente tratan de implementar. Su justicia es aquella que significa obedecer a Dios. La bienaventuranza parece una advertencia: hay personas que se oponen activamente a que otros hagan lo que el Padre quiere.

El verbo ahora es presente: los que ya padecen persecusión son dichosos. No hay mártires por vocación. Los creyentes que han muerto por defender su fe no buscaron el martirio. Así que hay que desconfiar de esos cristianos que van por el mundo provocando su sufrimiento. Hacer lo que es justo tiene, de por sí, su riesgo. Pero ningún seguidor de Jesús busca su muerte. El Maestro mismo, cuyo destino era morir y resucitar, no asuza a la violencia e incluso hay pasajes donde se ve cómo rehusa la confrontación. Y es que ser cristiano, decirlo y vivirlo, confronta.

Todo esto trae de regreso el asunto del sufrimiento. Los críticos dirán que el Dios en el que creemos es un tanto sangriento por permitir esto. Otra vez debemos decir que ese es el gran misterio de nuestra fe. ¿Por qué han de sufrir los que hacen lo justo?


Los que buscan la paz

Mayo 8, 2008

Bienaventurados los pacificadores porque Dios los llamará hijos suyos

Decir que vivimos en un mundo violento es decir una perogrullada, un lugar común, nada nuevo. Todos sabemos eso. Y también que hay varios tipos de violencia: física, verbal, mental, espiritual y las que quieran añadirse. ¿Por qué nos hemos acostumbrado a vivir así? ¿Es acaso una característica sine qua non del ser humano? ¿Ser humano significa ser violento? Hemos vivido con guerras y conflictos entre hermanos, vecinos y desconocidos. El pregonado progreso se ha construido no con la razón sola sino con mente y manos, con cerebro y sangre. Y entonces llega Jesús a decir “dichosos los que trabajan por la paz”.

Jesús invirtió los valores de moda en su tiempo. ¿Cómo recibiría un soldado romano esta declaración? ¿Y un soldado moderno? Nos movemos no por una doble moral. No, esta frase es también cliché. Más bien, los cristianos se han acostumbrado a creer que lo que dice Jesús está bien idealmente, que él lo dijo porque era el Hijo de Dios. Dile esto a un policía o a un soldado. El ideal, el altar, las fiestas solemnes que ha sacralizado el occidente culto y secular. Gandhi se codea con Jesús y la Madre Teresa en la escala de héroes de tiros y troyanos. Es correctamente político decir “Gandhi” cuando a uno le preguntan sobre un líder ejemplar. Muy bien. Pero en la vida cotidiana, ¿cuántos trabajan por pacificar? ¿Qué es trabajar por la paz? Leer el resto de esta entrada »


Los de corazón limpio

Mayo 7, 2008

Bienaventurados los de limpio corazón; porque ellos verán a Dios.

En otro pasaje, Jesús dirá que todo aquel que no tenga el corazón de un niño no podrá entrar al Reino de los cielos. Si tú cuentas con una actitud recta, sin dobles intenciones, sin hipocresías, honesta; felicidades, verás a Dios. Y es que si lo pensamos más detalladamente, el creyente que desea tener una relación con Dios sabe de antemano que deberá contar con un corazón libre de suciedad. Una de esas formas de intimidad con el Padre es por medio de la oración. ¿Cómo llegar a una cita tan importante con el Ser más importante del Universo si no es con una actitud clara y honesta?

Sin embargo, no basta con tener una actitud franca con el Señor. Porque si fuera así, cualquier criminal que reza todos los días para que salgan sus negocios tendrían razón al decir: gracias a Dios me fue bien este día, cuando bien significa robos, asesinatos y maldad perpretada. Un hermano me contó esa anécdota: vivía en un lugar que parecía la cueva de los 40 ladrones. Me cuenta que invitó a uno de ellos a conocer de Cristo. El individuo no quiso pero un día se encontró con el hermano por la mañana y le pidió que orara para que le fuera bien en su trabajo. En la noche, el hermano lo volvió a ver ya con el botín en sus manos. Mira, gracias a Dios me fue bien hoy. Es una historia real. La historia del cinismo, la estupidez y la ignorancia sobre lo que Dios quiere y puede hacer. Leer el resto de esta entrada »


Los misericordiosos

Mayo 6, 2008

Bienaventurados los misericordiosos; porque ellos alcanzarán misericordia

Claro que hay un componente altamente social en el mensaje de Jesús. Y aquí está. El cristiano no es un ser dentro de sí. mira hacia dentro pero actúa afuera. Jesús no es el gran místico de la meditación, de la vida interna, no enseña a escapar de la sociedad, que ellos, los malos, mueran en sus pecados mientras nosotros huímos de esta Sodoma en que se ha convertido la sociedad actual. todo lo contrario.

El Maestro anima a aquellos que piensan en sus semejantes. El prójimo debe tener un lugar central en la mente del cristiano. Y la manera en que uno empieza a preocuparse realmente por el prójimo es por medio de la compasión. La compasión que es un acto; un sentimiento que termina convirtiéndose en una acción concreta. Es mucho más que sentir lástima, es mucho más que pensar cosas positivas. Se trata de que el creyente pase del dogma a la praxis. Porque si uno se queda en la teoría del amor al prójimo, esto no pasa de ser una gran idea. Jesús enseña que hay que trascender el conocimiento meramente intelectual para pasar entonces a aliviar a las necesidades del otro. Leer el resto de esta entrada »


Los que tienen hambre y sed de justicia

Mayo 5, 2008

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia; porque ellos serán saciados.

He aquí uno de los pasajes favoritos de los movimientos justicieros de toda la historia cristiana; una bienaventuranza tantas veces malentendida, tantas veces interpretada para satisfacer intereses y prejuicios personales que puede llegar a parecer una vacía promesa social.

Jesús está llamando a los sedientos y hambrientos de justicia pero, otra vez, la promesa no es para este mundo. No serán saciados aquí por la sangre de los malos de la historia, por mandar al paredón a los injustos. No es con fusil y granadas con los que se hace justicia. La justicia de Jesús tiene que ver más con la justificación. Aquí es donde los justicieros arquean las cejas y ven con sospecha esta interpretación. Pero pensemos un poco más: si asumimos que Jesús vino a justificar al ser humano, es decir, a absolverlo de culpa delante de Dios, si además suponemos que lo de Jesús tiene que ver con lo espiritual, ¿no tiene más sentido ver esta bienaventuranza como un llamado a buscar a Dios? ¿No serán los sedientos y hambrientos saciados por el Padre eterno? ¿No estaría Jesús avisando que la justicia de la que habla no tiene que ver con meter a la cárcel al ofensor, con pagar ojo por ojo y diente por diente sino con buscar el Reino de Dios? Así que Jesús está llamando dichosos a los que tienen ahora mismo esa hambre espiritual, esa sed que, lo dirá en Juan, sólo puede ser saciada por el Maestro. Leer el resto de esta entrada »


Bienaventurados los mansos

Mayo 4, 2008

Bienaventurados los mansos; porque ellos heredarán la tierra

Seamos sinceros, incluso si somos cristianos, ¿en verdad valoramos a los mansos, a los humildes? Sea que leas en tu oficina, en tu escuela, en tu oficina, contesta francamente: ¿son humildes tus héroes? Vivimos, nos dicen, en un ethos cristiano de tal suerte que la humildad es exaltada. Aunque sea sólo en Semana Santa o en Navidad, de dientes para afuera los humildes son exaltados. En la realidad, lo que nuestra sociedad (la misma con esa supuesta moral cristiana) pone en un altar es el egoísmo y la vanidad. No son los “mansos” quienes viven prósperamente en este planeta. Abre cualquier revista de negocios o de política y ahí aparecerán términos como “campaña agresiva”, “líder ambicioso”, “yo tengo la solución” y otros más. Claro, políticamente es correcto decir que fulano o perengano es “sencillo”. La famosa cereza en el pastel.

Pero Jesús les promete la tierra. A los mansos, a los que decididamente dejan atrás su ego y deciden poner en primer lugar a Dios. A ellos que se ocupan en mirar al cielo mientras caminan en la tierra les promete una tierra. La tierra prometida será para los mansos. No es esta una receta para alcanzar el éxito. No dice Jesús “si quieres heredar algo más grande que lo que tienes, sé humilde”. Esto no es una promesa condicional. Es una afirmación presente. Los que ya son mansos son dichosos. Leer el resto de esta entrada »


Bienaventurados los que lloran

Mayo 3, 2008

Bienaventurados los que lloran; porque ellos serán consolados.

El sufrimiento. He aquí el gran misterio del cristianismo, la incógnita que jamás se contesta en todas las Escrituras. Esto lo debemos reconocer todos los que creemos en el Dios judío. La pregunta “¿por qué sufrimos?” no tiene una respuesta explícita. Nos debemos conformar diciendo que Dios nos puede entender, que no hay manera más íntima de acercamiento a su creación que por medio del sufrimiento. Jesús sufrió y con el Él, también el Padre.

Jesús habla a los enfermos, a los que sufren, a los que lloran. Nos recuerda aquel Salmo: “los que siembran con lágrimas, cosecharán con gritos de alegría, aunque lloren mientras llevan al saco de semilla, volverán cantando de alegría, con manojos de trigo entre los brazos”. La cosecha que, ciertamente, no será en este mundo; que vendrá por gracia de Dios; los manojos de trigo que serán para saciar esa hambre que no viene por no comer sino por querer conocer algo que está más allá de este mundo. Hambre espiritual, hambre de nuestro Padre. Leer el resto de esta entrada »


Pobres de espíritu

Mayo 2, 2008

Bienaventurados los pobres en espíritu; porque de ellos es el reino de los cielos

El gran discurso de Jesús inicia con un mensaje de alegría y esperanza dirigido a los que esta sociedad generalmente subestima. Y de entre todos ellos, los primeros que deberían sentir ánimo son los pobres de espíritu. A ellos, el Maestro los promete el reino de los cielos. Aquí, en estos pocas palabras están los temas recurrentes en el evangelio de Cristo: los necesitados y el reino espiritual.

Pero, ¿a qué pobres se refiere Jesús? No a quienes no tienen posesiones materiales sino a aquellos que lo son de “espíritu”. He aquí una señal que no debemos olvidar. Sólo sin ese espíritu egoísta el ser humano podría recibir al verdadero Espíritu, el que viene de Dios. Ahí está el fundamento del evangelio y, al final, de la salvación. Si uno quiere tener una relación con Dios, si quiere recibir esa herencia que se llama “reino de los cielos”, deberá hacer morir su ego. Leer el resto de esta entrada »


Mateo 5:1

Mayo 1, 2008

Y viendo las multitudes, subió al monte; y sentándose, sus discípulos vinieron a Él. 

Los discípulos de Jesús: este fue el auditorio, el grupo al que enseñó y predicó el Maestro este sermón. Según los versículos anteriores, aquí Jesús ya tenía un grupo de seguidores a los que antes había prometido convertirlos en pescadores de hombres (Mateo 4:18). Pero además de estos cuatro hermanos (Pedro y Andrés, Santiago y Juan), había gente atraída por la fama de aquel sanador de Galilea que además de exorcizar, proclamaba “arrepiéntanse porque el Reino de los cielos ha llegado”. El galileo decía que esta era una buena noticia. El Rabí hacía y decía, enseñaba y actuaba. Pero, ¿de qué tenían que arrepentirse?, ¿qué era ese Reino de los cielos?, ¿quiénes eran sus súbditos?, ¿quién era el Rey? Acaso pocos de los que estaban en ese monte querían saber las respuestas. Quizá sólo deseaban ver el espectáculo: “¿verdades doctrinales?, ¡eso es para los teólogos! Dame de comer, quítame esta enfermedad, consuélame, resucita a alguien…”.

“Los discípulos se acercaron”. Sus seguidores , aquellos a los que algunos años después les llamarían cristianos, la comunidad de los cercanos de Jesús; ellos fueron los que escucharon este mensaje. Jesús evangelizó en primer lugar a sus seguidores. ¿Por qué se nos olvida ese mensaje a sus seguidores del siglo XXI?


Comentarios diarios

Abril 30, 2008

En los siguientes días iré subiendo algunos comentarios a pasajes de la Biblia. El plan es hacerlo diario. No será más que un ejercicio de reflexión, de pensamiento, de crítica.

Espero que me acompañen en este viaje y espero en Dios que el viaje no termine antes.

Aquí nos vemos.


Ignorancia y confusión sobre la Biblia

Abril 28, 2008

Si este libro que es parte fundamental de las creencias de millones de seres humanos es malentendido, no nos sorprendamos que la práctica de estos creyentes sea errónea muchas veces.  ¡Cuánta falta hace que la Biblia se conozca! Este debería ser un asunto cultural más que religioso. Al menos.

Revela estudio ignorancia y confusión sobre la Biblia en el mundo

Notimex
El Universal
Ciudad del Vaticano
Lunes 28 de abril de 2008

Tan sólo un promedio de 15 por ciento d los entrevistados pudo responder correctamente a preguntas básicas del texto religioso.

Un estudio realizado en nueve países y cuyo resultado fue presentado hoy en El Vaticano, reveló que existe ignorancia y confusión entre la mayoría de los ciudadanos sobre la Biblia y su contenido. Leer el resto de esta entrada »


Notas sobre el Espíritu Santo

Febrero 17, 2008

Nuestros queridos amigos de la revista Expresión Espiritual han subido en su página algunas notas sobre el Espíritu Santo que escribí a modo de monografía. Muchas gracias y vaya un saludo entrañable desde este humilde blog.Para leer el artículo, clic aquí


Muere Gordon Hinckley, líder de los mormones

Febrero 1, 2008

Les digo que la muerte se ensañó con líderes religiosos. También murió el líder mundial de los mormones, Gordon Hinckley. Los mormones son al cristianismo lo que el islam al judaísmo… crecen, crecen y siguen creciendo. Ellos mismos se llaman cristianos pero el resto no los considera así. En fin, un líder menos para este milenio…

 Sale nota desde Reuters:

Muere Gordon Hinckley, líder mundial de los mormones
lunes 28 de nero de 2008 07:27 GYT
Por James Nelson

SALT LAKE CITY, EEUU (Reuters) - Gordon B. Hinckley, líder mundial de los mormones cuya iglesia presidió durante un período de crecimiento intensivo, murió el domingo a los 97 años, dijeron miembros de esa congregación religiosa. Leer el resto de esta entrada »